
En junio de ese año aparece públicamente el MUPI con la publicación del libro «Luciérnagas en El Mozote”.
Inició de la campaña”Contra el caos de la desmemoria”, invita a donar documentos con valor histórico. Rescate de valiosos archivos que se encontraban dentro y fuera de El Salvador. En septiembre, inauguró la exposición itinerante «La Huella
de la Memoria”.
El museo formó parte del comité que erigió el Monumento a la Memoria y la
Verdad, dedicado a las víctimas civiles de violaciones a los derechos humanos durante el conflicto armado, ubicado en el parque Cuscatlán, San Salvador.
Ingresó al Banco de Buenas Prácticas de Cultura para el Desarrollo (AECID); y su fundador, Carlos Henríquez Consalvi recibió el Premio Internacional de Cultura Prince Claus.
Premio Ford al juego didáctico sobre cultura ancestral indígena “Los Izalcos” (hi-pervínculo a tienda); así como el Il Premio Iberoamericano en Educación y Museos
Se integró al Comité Regional de América Latina y el Caribe del Programa Memo-ria del Mundo de la UNESCO- MOWLAC.
Premio Iberoamericano de Educación en DDHH Monseñor Óscar Arnulfo
Romero, por la generación de relevos generacionales.
Recibe el Intercultural Innovation Award otorgado por Alianza de Civilizaciones de Naciones Unidas y BMW.
Premio Ibermuseos en Educación, por “Memorias de la Pandemia”