Esta colección reúne una serie de bordados realizados por mujeres salvadoreñas que transformaron el hilo y la tela en un medio de memoria, testimonio y resistencia. Las obras narran las experiencias del conflicto armado, el exilio en refugios como Mesa Grande, el retorno a sus comunidades y el proceso de reconstrucción colectiva. A través de estas cartografías textiles, el bordado se convierte en un espacio de sanación, solidaridad y resiliencia, preservando la memoria de quienes vivieron la guerra.